La alimentación de una persona con diabetes no necesariamente requiere de grandes cambios y menos de una "dieta" especial.
Es suficiente con que las cantidades y la distribución de las comidas a lo largo del día sean adecuadas. Usted puede comer de todo, siempre que:
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Evite comer azúcar simple y no consuma postres, bebidas azucaradas y golosinas más de una vez por semana.
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Consuma diariamente al menos 3 frutas y 3 vegetales no harinosos (hojas verdes, chayote, tomate y zanahoria entre otros).
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Evite los alimentos con alto contenido de grasa (por ejemplo frituras y snacks).
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Prefiera los cereales y panes integrales.
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Realice por lo menos 4 comidas pequeñas por día.
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Siga las recomendaciones de su dietista o nutricionista.